martes, 24 de mayo de 2011

Herida que no cicatriza



Elvin Hernández

La tragedia Llenas Aybar fue un suceso lamentable que sucedió en las décadas de los noventa donde un primo junto a cómplice asesino de unas 52 puñaladas a su primo hermano de tan solo 11 años de edad… en esta novela que narra la historia de una familia que por circunstancia de la vida se ve en la obligación de dividirse, y todo por celos de un sobrino hacia un primo… me explicó, la letras que plasmo Lockward en su obra reveló la forma según los datos oficiales de la Policía Nacional dominicana de cómo aconteció el hecho, todo se debió a que los padres del niño asesinado no podían tener hijos, y como había un sobrino lo adoptaron para tenerlo y criarlo como tal, pero llegó un momento en la que señora Aybar quedó embarazada y dio a luz a un precioso niño con ojos negros, tremenda cabellera y de piel clara… el jóven haber que ya sus tíos no les prestaban las misma atención les dijo un día les voy a dar donde más le duele, siendo este el inicio de una peripecia en el que una sociedad se envolvió a tal punto que en el siglo que nos encontramos todavía la recordamos como ayer.

Cabe mencionar que esos depravados no le basto de matar a un inocente a puñaladas con una arma blanca, que hasta hubo agresión sexual a un niño de sólo 11 años que pedía vivir en un mundo lleno de paz. La vida tan desgraciada de este señor (primo) fue tan malvado que a la hora de salir a buscar al niño, él salio en la búsqueda.

En estos momentos ese señor, se encuentra recluido en el penal de la Victoria con una condena de 30 años, junto a su cómplice en el caso. Ha pedido la libertad condicional por ser un buen recluso, pero la misma siempre es desestimada por un juez, por el grado del asesinato. Es lamentable que hechos tan violentos recojan el mundo entero en cuestiones de minutos, por eso y porque es una historia que vive en cada uno de los dominicanos aunque no hayan vivido dicha tragedia, me identifico.

¨ La Tragedia Llenas Aybar¨ escrita por el político e historiador Ángel Lockward.

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